Si es amor, no duele (Pamela Valenciano e Iván Larreynaga)
12 junioHay conductas y creencias que asumimos como naturales casi sin darnos cuenta. Pero no lo son. Si es amor, no duele (Alfaguara, 2017) i...
12 junio
Hay conductas y creencias que asumimos como naturales casi sin darnos cuenta. Pero no lo son. Si es amor, no duele (Alfaguara, 2017) invita a que nos incomodemos y las cuestionemos.
La obra está escrita por Pamela Valenciano e Iván Larreynaga. Pamela es la autora del exitoso monólogo «No sólo duelen los golpes» (si no lo conociais, podéis verlo aquí). En él propone, desde una experiencia de pareja en la que vivió maltrato, sometimiento, abuso y violencia, una mirada al tipo de relaciones que mantenemos.
Y es que Pamela se echó novio a los doce años. Él tenía un par de años más que ella y su relación era similar a la de cualquier noviazgo adolescente... Hasta que un día Pamela le pidió que la enseñara a bailar. Entonces fue cuando su novio replicó: «¡Anda ya! ¿Para que todos los tíos te babeen? No ves que con lo guapa que tú eres, si te pones en medio, todos los tíos van a estar babeándote, coño».
Ese fue el principio de un fin que se alargó varios años, seis concretamente. Años en los que Pamela fue víctima de la violencia machista. Y no sólo se la maltrataba físicamente, sino también psicológicamente. Porque no: no sólo duelen los golpes. Y a veces las palabras, incluso los silencios, hacen muchísimo más daño. La violencia verbal deja secuelas que duran toda la vida.
Creo que este libro puede ayudar a abrir muchos ojos, y también a concienciar sobre el tema, tanto a gente que necesite abrirlos como a quienes no son conscientes del todo de lo que les sucede. Ayudar a despertar. Servir de catarsis. Contribuir a la lucha diaria. Te haya sucedido o no, te puedes ver reflejada/o en ciertas actitudes y, sobre todo, reconocerlas en los que te rodean.
La novela nos invita ponernos las gafas violetas y no volver a quitárnoslas. A cuestionar el amor de las películas, ese que desde pequeños nos narraban y en el que una princesa debe esperar ser rescatada por su príncipe azul. Porque, ¿qué ocurre después de escapar juntos? ¿Qué ocurre si los deseos de la chica lo son porque son los de su pareja? ¿Qué pasaría si llegara un momento en el que no tuviera espacio para su vida? ¿Y si empieza a sentirse culpable cuando no debería? ¿Y si siente miedo o ansiedad por cómo va a reaccionar él si dice algo? ¿Y si se siente como una mierda? ¿Y si deja de ser ella misma? ¿Cómo escapar de esa tela de araña?
Con un lenguaje claro y sencillo, se indaga en todos esos interrogantes al tiempo que la experiencia vital de Pamela se convierte en una especie de manual para desterrar la violencia machista y las relaciones tóxicas.
Además, se teoriza sobre la diferente socialización de hombres y mujeres y, sobre todo, se desmontan muchos mitos, desde el que cuenta que es «natural» hacer algo en función de lo que tengas entre las piernas -porque eso, piensan todavía algunos, determina las funciones y el lugar que ocuparás en la sociedad- hasta el mito del amor romántico. Porque hay que repensarlo: el amor no debe restar, sino sumar, y mucho menos debe absorberte nunca.
Si bien esta obra no busca ofrecer la fórmula perfecta de cómo debería ser una relación de pareja, sí que comparte con el lector cómo no debería ser una relación.
Creo que es todo un acierto que se parta de lo personal. Así cala más. Suena tonto, pero es cierto. Y creo que un relato así, cercano, veraz, necesario, puede servir para explicar el machismo y la violencia de género a los jóvenes con la esperanza de evitar que otras adolescentes reparen a tiempo en lo que ella tardó años en entender: estaba saliendo con un maltratador. Ojalá quien esté pasando por algo así se reconozca en Pamela, y le ayude a identificar si alguien le está maltratando -o es un potencial maltratador- y pueda quitarse la venda a tiempo.
En definitiva, Si es amor, no duele invita a que nos incomodemos y cuestionemos ciertas actitudes y creencias por medio de un relato vital que nos habla de feminismo, pero también de los primeros signos de la violencia machista y las relaciones tóxicas. Ojalá se recomendara en todos los institutos.
Creo que es todo un acierto que se parta de lo personal. Así cala más. Suena tonto, pero es cierto. Y creo que un relato así, cercano, veraz, necesario, puede servir para explicar el machismo y la violencia de género a los jóvenes con la esperanza de evitar que otras adolescentes reparen a tiempo en lo que ella tardó años en entender: estaba saliendo con un maltratador. Ojalá quien esté pasando por algo así se reconozca en Pamela, y le ayude a identificar si alguien le está maltratando -o es un potencial maltratador- y pueda quitarse la venda a tiempo.
En definitiva, Si es amor, no duele invita a que nos incomodemos y cuestionemos ciertas actitudes y creencias por medio de un relato vital que nos habla de feminismo, pero también de los primeros signos de la violencia machista y las relaciones tóxicas. Ojalá se recomendara en todos los institutos.
★★★★☆
{Ficha completa del libro AQUÍ}













